Han maldecido mi destino en la cuna de aun razón vaga, ¿Qué hombre me condena, por la razón de no escuchar sus labios o su corazón?, porque ahora es el llanto quien purifica mi alma; no puedo pronunciar tu nombre que antes era gloria; ahora solo es mas que un susurro para asustar mi ser. Solo son ganas de recordar el mismo momento en que la luna se convirtió en el sol mas profundo para mis sentidos.
Solamente soñar es la única arma de la realidad de los hombres, no hay verso que mis ojos hallan escrito en el muro de la esperanza vencida. He aquí la misma mujer que mato la ilusión de un beso para poder recibir la esperanza de un nuevo amor; no hay mas que una sola unión que jamas divide a los humanos.
Solo soy un grano de arena en la sinfonía infinita del universo, callada y sonrojada sin mas que una sonrisa para vivir en la vida; y no acallando la fortuna de tu amor, por eso jamas es tarde para arrepentirse y perdonar, jamas es tarde para decirte que aun tú en mis recuerdos estas.
at. Gitana
